Este fin de semana aprovechamos nuevamente para hacer un poco de senderismo por el monte, disfrutando de los últimos días de buen tiempo antes de la llegada tardía del otoño y el posterior invierno. La ruta realizada fue muy bonita y de la cual disfrutamos como enanos, pero no es el motivo del presente post, ya que una de las razones por la cual nos lo pasamos tan bien fue por el impresionante paisaje que este otoño nos está permitiendo ver.
Personalmente esta estación no había sido hasta la fecha una de mis favoritas... Más bien todo lo contrario, ya que desde mi punto de vista significaba el final del buen tiempo, el acortamiento continuo de los días y el aletargamiento de la naturaleza, pero no se si será que con el paso del tiempo uno se va haciendo mayor o Dios sabrá porqué pero este año estoy disfrutando la estación como nunca, y por eso he querido rendirle este sencillo homenaje desde este mi rinconcito de la web.
La explosión de colores es intensa, viva, sin igual... No hay ninguno que predomine sobre el otro... El cielo azul, las hojas amarillas, verdes, rojas... La montaña reflejándose el en agua cristalina, inclusive la gran melancolía que me invade viendo este pueblo desaparecido bajo las aguas del pantano nos muestra también una singular belleza que únicamente se puede observar cuando estamos en estas fechas.

Los montes se visten de colores arco iris. Los hayedos, robles, cerezos, chopos etc van perdiendo sus hojas y nos dejan unas imágenes indescriptibles....

Los cerezos con ese color rojizo están preciosos en esta época del año. Desde mi punto de vista es el árbol que más me gusta... en primavera llenan los campos con su multitud de flores, en verano nos dan sus frutos, las preciadas cerezas, y en otoño nos regalan estos tonos rojizos antes del invierno reponedor para volver a comenzar el ciclo nuevamente en la siguiente primavera...

Pero cambiando de tema, considerarse montañero no es solo alcanzar cumbres en el menor tiempo posible y lograr metas inalcanzables para la mayoría. Para mi ser montañero es disfrutar de la naturaleza mientras consigues tus objetivos, maravillarte por el entorno que te rodea y sorprenderte con cada diferente perspectiva que te ofrece el monte...

A medida que vas ganando altura vas obteniendo perspectivas diferentes de lo que te rodea. Abarcas gran cantidad de kilómetros y la naturaleza se abre ante ti en su máximo esplendor, disfrutas de ella y a su vez te hace sentir lo pequeño e insignificante que eres...


Pero también podemos encontrar a nuestra orilla lo que significa el otoño, y si hay algo típico de esta época son las setas... y gracias a las lluvias de los últimos días encontramos gran cantidad de ellas... no podía despedir el reportaje sin poner una de las más características de nuestra tierra... la macrolepiota procera, una de las más afamadas y cotizadas por parte de los expertos... un gran colofón para una gran ruta.




