domingo 15 de noviembre de 2009

Ascensión al Brañacaballo (2.181 m) y La Carba (2.092 m) desde Tonín.

Distancia: 14,5 km.
Desnivel: 1.000 m.
Duración: 5 horas (con descansos).
Dificultad: Baja.
Mejor época para realizarla: Primavera-Verano-Otoño. Ojo en invierno con la nieve. Montaña ideal para realizar una travesía invernal con crampones y raquetas.

Actividad realizada el pasado mes de septiembre por el toro de Huelde y un servidor. Llevábamos mucho tiempo planeando su realización, pero por diversas circunstancias la habíamos tenido que posponer casi un par de años desde que acordamos su realización. Pero al final mereció la pena la espera.

La ruta se puede realizar desde distintas localidades. Camplongo, Villanueva de Pontedo, Millaró... pero nosotros la hicimos desde Tonín, que para acceder al mismo hay que desviarse a la derecha un kilómetro antes de llegar a Busdongo según se va hacia el puerto de Pajares por la N-630. Una vez llegado al mismo hay que atravesar todo el pueblo hasta llegar a un pequeño puente que atravesaremos y éste será el punto de inicio de la ruta.

Desde aquí simplemente hay que zigzaguear por la pista forestal sin ningún tipo de problemas más que el propio desnivel acumulado hasta llegar a la cota 1.700 mientras vamos disfrutando del maravilloso valle del Cuadro.
El Fontún desde Tonín
Valle del Cuadro
La siguiente foto, realizada en plena ascensión por la pista forestal nos muestra una línea roja que quiere indicar más o menos por donde hay que atravesar para poder dirigirnos hasta el primero de los objetivos del día, el Brañacaballo. Tal vez este pequeño trozo sea el más complicado de la ruta ya que no hay ningún sendero trazado y hay que atravesar una serie de escobas de distinta altitud, pero en veinte minutos y una vez alcanzada la Collada Tapeal (1.900 m) la dificultad desaparece y ya se nos muestra nítida la cumbre del Brañacaballo.
Pero no adelantemos acontecimientos. Llegando a la curva anterior a tener que cruzar todo este mar de escobas obtenemos por fin las primeras imágenes de nuestros 2 objetivos. A la izquierda La Carba, a la derecha el Brañacaballo y en el medio el arroyo Garrucha.
El Toro en pleno esfuerzo, atravesando la zona sin camino definido explicada anteriormente, se distingue ya perfectamente la Carba, la Collada Coajaúra y Brañacaballo...

Aquí alcanzamos ya la Collada Tapeal (1.900 m), y nos empezaba a entrar ya la niebla del norte... aún así pude sacar alguna instantánea... en la siguiente se intuye en su parte inferior izquierda el Cueto San Mateo, de poco más de 1.600 metros... que pequeño parece desde aquí y menuda mole desde La Robla...

Una vez alcanzada la collada ya se puede decir que fue un paseo alcancar la cumbre..., la única pega que se le puede poner a toda la actividad es que por desgracia estuvimos casi todo el tiempo metidos entre la niebla... pero aún así de vez en cuando se despejaba y nos dejaba disfrutar un poco de las vistas... Como por ejemplo el siguiente par de fotos, en la primera se intuye al Toro junto al vértice geodésico de la cumbre del Braña. La misma la saqué desde una especie de "refugio" que no se si haría esta función en la guerra civil como trinchera o como sitio de paso de los pastores de la zona. En la siguiente instantánea sale un servidor desde el vértice de la misma.... Decir finalmente que las vistas desde la cumbre en un día despejado deben de ser impresionantes, ya que esta cumbre es el punto más alto entre Peña Ubiña y los Mampodres.

Una de las escasas fotos que pude sacar un poco claras desde la cumbre del Brañacaballo (2.181 m), en la que se pude observar la zona de la Tercia y Arbás, con la localidad de Villamanín, el Fontún y en primer plano la sierra de los Currillines...

Al fondo la presa de Casares...

Pues nada... habrá que ir hacia La Carba...

Llegando a la cumbre de La Carba no viene mal una vista atrás y ver esta estampa del Brañacaballo... Cumbre de La Carba (2.092 m)...

Una vez disfrutado del paisaje decidimos realizar parte del cordal que va a dar hasta el Alto del Corralón (2.121 m) que es esa gran mole granítica que se observa al fondo... Como se podría disfrutar este cordalón repleto de una buena pala de nieve y con un buen par de crampones y raquetas...

Llegamos casi hasta las estribaciones del Alto del Corralón, pero el granito estaba resbalaba bastante y la prudencia nos aconsejó descender por este bonito valle... Torooooo!!!! Espera!!! Que vas desbocaooooo!!!!Y una vez alcanzada otra vez la pista forestal echamos una vista atrás y observamos todo el cordal descendido... en cuyo centro se encuentra la cumbre de La Carba...

Y ya una vez alcanzada la pista nos nos queda más que disfrutar de las vistas que discurren hasta alcanzar otra vez Tonín... Como por ejemplo del Arroyo Tonín... que de vez en cuando nos gratificaba con alguna que otra cascada...

Y pongo aquí punto final al publireportaje... añadiendo solamente que se trata de una ruta fácil, que el único pero que le pusimos fue el tema de la niebla, pero que a su vez nos sirve para tener una excusa para repetirla y si fuese posible la tenemos apuntada para este invierno, ya que se trata de una actividad idónea para realizarla con raquetas y crampones....

lunes 2 de noviembre de 2009

Los colores del otoño.

Este fin de semana aprovechamos nuevamente para hacer un poco de senderismo por el monte, disfrutando de los últimos días de buen tiempo antes de la llegada tardía del otoño y el posterior invierno. La ruta realizada fue muy bonita y de la cual disfrutamos como enanos, pero no es el motivo del presente post, ya que una de las razones por la cual nos lo pasamos tan bien fue por el impresionante paisaje que este otoño nos está permitiendo ver.

Personalmente esta estación no había sido hasta la fecha una de mis favoritas... Más bien todo lo contrario, ya que desde mi punto de vista significaba el final del buen tiempo, el acortamiento continuo de los días y el aletargamiento de la naturaleza, pero no se si será que con el paso del tiempo uno se va haciendo mayor o Dios sabrá porqué pero este año estoy disfrutando la estación como nunca, y por eso he querido rendirle este sencillo homenaje desde este mi rinconcito de la web.





La explosión de colores es intensa, viva, sin igual... No hay ninguno que predomine sobre el otro... El cielo azul, las hojas amarillas, verdes, rojas... La montaña reflejándose el en agua cristalina, inclusive la gran melancolía que me invade viendo este pueblo desaparecido bajo las aguas del pantano nos muestra también una singular belleza que únicamente se puede observar cuando estamos en estas fechas.







Los montes se visten de colores arco iris. Los hayedos, robles, cerezos, chopos etc van perdiendo sus hojas y nos dejan unas imágenes indescriptibles....



Los cerezos con ese color rojizo están preciosos en esta época del año. Desde mi punto de vista es el árbol que más me gusta... en primavera llenan los campos con su multitud de flores, en verano nos dan sus frutos, las preciadas cerezas, y en otoño nos regalan estos tonos rojizos antes del invierno reponedor para volver a comenzar el ciclo nuevamente en la siguiente primavera...



Pero cambiando de tema, considerarse montañero no es solo alcanzar cumbres en el menor tiempo posible y lograr metas inalcanzables para la mayoría. Para mi ser montañero es disfrutar de la naturaleza mientras consigues tus objetivos, maravillarte por el entorno que te rodea y sorprenderte con cada diferente perspectiva que te ofrece el monte...



A medida que vas ganando altura vas obteniendo perspectivas diferentes de lo que te rodea. Abarcas gran cantidad de kilómetros y la naturaleza se abre ante ti en su máximo esplendor, disfrutas de ella y a su vez te hace sentir lo pequeño e insignificante que eres...





Pero también podemos encontrar a nuestra orilla lo que significa el otoño, y si hay algo típico de esta época son las setas... y gracias a las lluvias de los últimos días encontramos gran cantidad de ellas... no podía despedir el reportaje sin poner una de las más características de nuestra tierra... la macrolepiota procera, una de las más afamadas y cotizadas por parte de los expertos... un gran colofón para una gran ruta.


viernes 23 de octubre de 2009

Ascensión al Cueto Nidio (1.773 m) desde Rabanal de Arriba.

Distancia: 14 km.
Desnivel: 700 m.
Duración: 5 horas (con descansos).
Dificultad: Baja.
Mejor época del año para realizarla: Todo el año, excepto inviernos duros.

Actividad realizada el pasado mes de septiembre cuando estaba finalizando mis vacaciones de verano. Tenía mono de monte, por lo cual tenía que pensar en realizar una actividad en la cual pudiera ir solo (intento no acudir al monte yo solo por los posibles imprevistos que ocurran) y no tomase ningún tipo de riesgo, por lo cual me decidí a realizar esta ruta y así conocía un poco más una Comarca que está un poco alejada en la provincia de donde yo vivo como es Laciana.

Decir de la misma que es la típica actividad para intentar meter el "gusanillo" del senderismo a la gente, ya que no es nada dura pero sí lo suficientemente como para darte cuenta de que has realizado una actividad de montaña, no hay que olvidar que en 7 kilómetros se salva un desnivel nada despreciable de 700 metros, además las vistas de todo el valle de Laciana y principalmente de su capital Villablino son simplemente excepcionales.

Sin más dilaciones voy a tratar de relatar la misma... La ruta comienza en el pueblo de Rabanal de Arriba (1.1oo m), pueblo lacianiego que se encuentra nada más pasar Villablino por la carretera que va a Ponferrada, hay que tomar un desvío un poco lioso (atención al mismo) y 2 km más adelante de este cruce estaremos en el pueblo. Aparcar todo lo más cerca posible de la pequeña plaza que tiene el mismo y simplemente habrá que dirigirse hacia las afueras y comenzar a andar por un camino en el que hay una "especie" de Ermita, el cual nos dirigirá hacia el primero de nuestros objetivos, que es la Braña de Cubajo...

"Ermita" desde la cual parte la ruta hacia el Cueto Nidio...



El camino transcurre todo el tiempo hasta la Braña de Cubajo por un camino de tierra muy ancho y con un desnivel bastante soportable, lo cual nos permite disfrutar tranquilamente de las vistas. La vegetación estalla en todo su esplendor por donde quiera que miraba... montañas llenas de robles y abedulares que me hacían disfrutar de la naturaleza al cien por cien... Estos son los matices que uno disfruta del monte cuando va solo, ya que cuando va con gente el mero hecho de la charla te hace no darte cuenta de estos pequeños matices.



El otoño se estaba adelantando debido principalmente al estrés hídrico de los árboles debido a la primavera y verano tan secos que hemos sufrido, pero las diversas tonalidades en las hojas de los árboles le daban un colorido especial a la montaña...



La ruta transcurría plácidamente hasta que por fin alcancé la Braña de Cubajo, donde pude observar las Cabanas, casas donde todavía viven los Brañeiros junto con su ganado, aunque por desgracia, y debido al paso del tiempo y al abandono continuo de la ganadería, ya quedan muy pocas de las mismas y en la actualidad la mayor parte están dedicadas a Casas de Turismo Rural e incluso hay un buen bar donde poder descansar y tomarse un refrigerio...



A partir de aquí el camino se pone un poco más "pindio", pero nada del otro mundo... Continué mi camino dirección a la Braña de Viforcos, en el cual me encontré con una manada de caballos lacianiegos que pastaban tranquilamente...



Y una vez alcanzada por fin la Braña por fin divisé por primera vez a mi objetivo, el Cueto Nidio, con sus características antenas de telefonía y televisión...



A partir de aquí, con el objetivo a la vista atravesé La Chaviada y alcancé la cumbre del Cueto sin la mayor dificultad, desde donde obtuve unas vistas privilegiadas de toda la Comarca de Laciana...



Con su capital Villablino justo enfrente... que bonita es...



La zona del Cueto Arbás... y el pueblo de Caboalles de Abajo en su base, qué diferente se ve esta montaña sin nieve... Aún así es imponente...



Como imponente es la Cruz que preside su cumbre...


En el buzón de cumbre me encontré un hermoso poema que no me pude resistir a fotografiar... espero que si por casualidad el autor del mismo entra en este blog no se sienta mal porque me haya osado a ponerlo, pero es que me pareció muy bonito... desde aquí le doy mi enhorabuena.



Y también tengo yo derecho a alimentar mi propio ego un poco, ¿no?, je, je... pues una foto con un servidor desde la cumbre...



Tengo ahora que pedir disculpas por la calidad de las fotos, muchas de ellas salen borrosas porque por desgracia septiembre fue la época en la que hubo muchísimos nefastos incendios en el Bierzo, Cabrera y Omaña, por lo cual me fue prácticamente imposible sacar fotos de calidad de montes como el Muxivén, Cornón, etc. Para compensar voy a poner una foto de otra gran montaña, el Pico Nevadín, que espero próximamente poder alcanzar su cumbre...


El descenso lo realicé por la pista forestal que va de vuelta al pueblo de Rabanal de Arriba, mi intención inicial era haber hecho el circuito completo explicado por la Asociación Cuatro Valles, pero por desgracia la gran mayoría de señales indicativas brillaban por su ausencia y en la cumbre del Cueto Nidio me decidí volver por la pista. Pero el objetivo principal estaba ya alcanzado y siempre tendré otra excusa para volver a realizar esta ruta, esta vez completa.



Camino de vuelta me encontré con uno de los animales signifitativos de estas tierras leonesas... un cachorrillo de mastín leonés... que raza más bonita y noble... me quedé un buen rato jugando con él...


Y para finalizar voy a poner una foto del Cueto Nidio ya desde la carretera que lleva a Villablino... la verdad es que fue una ruta muy divertida, recomendable para todos los que se quieran iniciar en el camino del senderismo y que me valió como "calentamiento" para las posteriores y duras rutas que he realizado y que próximamente pasaré a comentar...

martes 6 de octubre de 2009

Ascensión a Collado Jermoso (2.084 m) desde el Puerto de Pandetrave (2ª Parte)

A continuación voy a presentar la segunda parte de la ruta realizada el pasado mes de agosto. En primer lugar decir que mi intención al hacer una segunda parte no es volver a explicar la ruta realizada, para eso insto a observar mi anterior post del blog, sino que mi intención es intentar expresar sensaciones... sensaciones que intentan explicar un poco del porqué amo a la montaña... la inmensa emoción que siento ante un paisaje... el repentino sentimiento de asombro ante el mismo, el disfrute de ver a unos animales indomables como los corzos, su mirada de curiosidad, el compañerismo y camaradería que siempre existe en la montaña... ¿os habéis fijado alguna vez que cuando uno está "de monte" y se cruza con otras personas SIEMPRE se saluda e inclusive se entablan conversaciones bastante amenas? Es lo que mi amigo Alberto denomina como "montañerismo", mezcla entre "montaña" y "compañerismo" Nunca mejor expresado un palabro. Seguramente si nos encontráramos con esas mismas personas por nuestras ciudades y nuestros pueblos eso no ocurriría... Y en segundo lugar pedir disculpas por la calidad de las fotos... por desgracia no paso de ser un fotógrafo aficionado, y algunos de los que veáis las mismas os daréis perfecta cuenta de ello... pero lo que si espero es que captéis un poco la emoción que siento al realizarlas, y no tanto su calidad... Espero en un futuro poder mejorar mi técnica.

Y sin más rollos voy a presentar algunas de las fotografías realizadas a las que dedicaré una mera mención de qué es lo que podemos observar... las fotos corresponden al tramo de vuelta entre el Collado Jermoso y el Puerto de Pandetrave...

El magnífico Friero desde el Collado Jermoso... nos contaron que ver anochecer desde el mismo es una experiencia que ningún montañero debe de dejar pasar... Esperemos que algún día lo podamos cumplir...


El Llambrión desde el Collado... Las imágenes no pueden hacer justicia ante lo que uno siente delante de este montañón... se trata de una mole descomunal, desafiante, atrayente, terriblemente bella...



El Collado y por atrás la "Gran Dama"... Torre Santa de Castilla... también se intuye perfectamente el camino que hay que seguir hasta el Collado.


Se que es repetir fotos, pero... me podría estar horas observando los detalles de la misma... el contraste de colores, Torre Santa, lo abrupto del terreno......



Torre Bermeja... es posible que pronto intentemos alcanzar su cumbre, y si no se puede este año pues el que viene... asombra verla desde esta perspectiva, ya que uno está acostumbrado a hacerlo desde Posada de Valdeón...


Continuando con nuestro regreso hacia el Collado de Liordes nos encontramos también con 2 moles... la Torre del Hoyo Chico y la Torre del Hoyo de Liordes...



Poco antes de llegar al Hoyo de Llagos nos encontramos con estos amiguitos... creo que son los mismos que estaban tomando "el fresco" en el anterior post... y luego hay gente que dice que los animales carecen de inteligencia...



En el Hoyo destacan sobre manera el Tiro Llago y la Torre Collada Ancha...



Continuamos caminando hacia los Sedos de la Padierna y ya comenzamos a obtener las primeras imágenes de Torre Salinas... justo al lado del Hoyo del Alto de la Canal y la Torre del Regaliz... que insignificante parece desde aquí y que mole es estando a su lado...



Alcanzando ya la Vega de Liordes vemos al Toro de Huelde justo en el punto donde se separan el camino que va por un lado a Fuente De y por el otro al Collado...



En el refugio forestal que hay en la Vega otros amiguitos nos seguían observando... los tuvimos al lado... como se notaba que estaban acostumbrados al contacto humano...



Llegando a la parte superior del Alto de la Canal una amiguita nos observaba curiosamente junto al imponente (ahora) Torre del Regaliz (2.141 m)...



Y desde el mismo alto tenemos unas vistas imponentes de parte de la Cordillera Cantábrica... destacando (entre otros) el Coriscao, Peña Prieta y el Curavacas...


Finalmente una vez descendido el Alto de la Canal y pasado el Collado de Pedabejo voy a poner la última foto... en la cual se puede ver Peña Vieja (qué ganas le tengo a esa magnífica montaña) e inclusive la parte superior del teleférico de Fuente De... qué ganas tengo de volver allí...
Y ya doy por finalizado este post dedicado a Collado Jermoso... Una ruta hermosa... muy hermosa... que recomiendo hacer a todas las personas amantes de la montaña... dura pero en la que la recompensa es mucho mayor que el esfuerzo empleado. Espero que la hayáis podido disfrutar a través de mis ojos como lo he hecho yo.

domingo 27 de septiembre de 2009

Ascensión al Collado Jermoso (2.084 m) desde el Puerto de Pandetrave. (Primera parte)

Distancia: 25 km.
Desnivel: Más de 1.500 metros.
Duración: 10 horas (con descansos).
Dificultad: Alta.
Época del año para realizarla: Verano-otoño. Mucho cuidado en invierno y en primavera.

En primer lugar decir que voy a describir la ruta en 2 partes porque creo que después de 25 km, la gran cantidad de fotos realizadas, y la belleza de las mismas merece que divida el mismo en ida y vuelta para así no perder en ningún momento la perspectiva de la misma y no dejar ningún cabo suelto. Espero que no se haga muy pesada la descripción de la misma.

Actividad realizada a finales del mes de agosto por el Toro de Huelde (Edu) y un servidor. Llevábamos un par de semanas bastante bien preparados con las ascensiones previas al Gildar y al cordal de Peña Prieta y por fin nos decidimos a realizar esta ruta. Contrariamente a lo que solemos hacer no alcanzamos cumbre en ningún pico, pero he de reconocer que se trata de una de las actividades más duras que he realizado por diversos motivos, la distancia (25 km), el fuerte calor que hizo ese día (cercano a los 30 grados y sin ningún tipo de sombra en toda la ruta), y principalmente por tratarse de una actividad rompepiernas, ya que tan pronto ascendías 200 metros de golpe como volvías a descender 150 y así hasta llegar al Collado Jermoso, pero también tengo que decir que fue una de las rutas más bonitas que he realizado porque las vistas, el paisaje lunar que hay por la zona y el estar tan, tan cerca de cumbres míticas como La Palanca, el Llambrión, Torre Salinas, El Friero, etc, etc te recompensa cualquier tipo de esfuerzo realizado.

Y sin más dilación voy a pasar a describirla, salimos a mediodía del puerto de Pandetrave, la bienvenida no pudo ser más impactante... a nuestra derecha El Friero y Torre Salinas...



Y a la izquierda la Peña Gabanceda...



Y justo en frente otro coloso... Torre Bermeja... Observándose Posada de Valdeón en su parte inferior... alguna vez habrá que intentar su cumbre...



Pero había que comenzar la ruta, y esta comenzó por una pista que sale a mano derecha del aparcamiento que hay en el puerto (según se asciende este por Portilla de la Reina)... Antes de llegar al comienzo real de la ruta tenemos que caminar por dicha pista un total de 5 km, se hace un poco pesada (sobre todo a la vuelta) y algo dura, ya que ganaremos unos 300 metros de desnivel hasta llegar por fin al Collado Pedabejo (1.850 m), pero las vistas que obtenemos a través de la misma nos hace más llevadero el paseo...



Una vez alcanzado el Collado Pedabejo nuestro primer objetivo es alcanzar el alto de la Canal (2.031 m)... un paso un poco peligroso, debido a su fuerte desnivel alcanzado en poco tiempo y sobre todo por la cantidad de piedras sueltas que hay a través del mismo, que puede llegar a provocar resbalones, pero si se asciende con tiempo no tiene porqué presentar una gran dificultad.



Una vez alcanzado el alto de la Canal obtenemos la primera de las recompensas, y es ver en todo su máximo esplendor toda la Vega del Liordes, esa "isla" verde enmedio de todo ese paisaje lunar, nos quedamos un rato ahí descansando y disfrutando de las maravillosas vistas que nos proporcionaba...



Una vez recuperados del esfuerzo nos dirigimos hacia el Collado de la Padierna atravesando toda la Vega nos encontramos a unos cuantos espeleólogos que estaban realizando una serie de estudios en la sima que se encuentra en Liordes, nos comentaban que la misma tiene más de mil metros de profundidad y que no se conoce la totalidad de la misma, asusta solo en pensar en ello...



Tras un par de kilómetros alcanzamos el Collado, punto en el cual se desvía el camino hacia el Collado Jermoso a través del Sedo de la Padierna (izquierda) o bien a la derecha el camino que se dirige hacia Fuente De...



Nos dirigimos por el Sedo dirección hacia el Collado Jermoso y nada más comenzar obtenemos una de las primeras imágenes de la Reina de los Picos, Torre Santa de Castilla... Desde mi punto de vista la montaña más bonita de toda la península Ibérica...


Y un poco más adelante tendremos la perspectiva de su hermana, la Torre Bermeja... Siempre la había visto desde Posada de Valdeón y no había tenido nunca la oportunidad de verla así... También me cautivó su belleza...



Y a nuestra izquierda destacaremos Torre Salinas y El Friero...


Una vez superado el Sedo nos encontramos en el Hoyo de Llagos, donde nos estaban observando una serie de curiosos amiguitos en medio de un impresionante nevero... Con el calor que estábamos pasando qué envidia nos daban los jodíos...



Y mientras nosotros ascendiendo otra rampa de otros 200 metros de desnivel acercándonos a las estribaciones de la Torre Minas de Carbón (2.617 m)... impresiona estar en la base de tan imponente pico...



Y hacia atrás los imponentes Tiro Llago y la Torre Collada Ancha...



Siguiendo hacia el Alto de las Colladinas obtenemos una imagen idílica de El Friero... Estábamos disfrutando como enanos a pesar de la dureza de la ruta...




Y ya por fin... después de casi 4 horas de travesía, alcanzamos el alto de las Colladinas (2.186 m) y obtenemos las primeras imágenes del Collado Jermoso), y al fondo la Reina Torre Santa de Castilla...




Y vamos a finalizar la primera parte del reportaje con una foto desde el Collado... donde disfrutamos de un buen par de jarras de cerveza bien, bien fresca, con limón así como de la charla con un grupo de montañeros Vascos que tenían como objetivo subirse al día siguiente la Torre de la Palanca y el Llambrión... fotos de cuyas moles incluiré en la segunda parte del reportaje...

sábado 12 de septiembre de 2009

Ascensión al Cubil de Can, Tres Provincias y Peña Prieta (2.542 m) desde el Puerto de San Glorio.

Distancia: 18 km.
Desnivel: 1.500 m totales.
Duración: 7 horas (con descansos).
Dificultad: Media-alta.
Época del año para realizarla: Primavera-verano. Ojo en otoño principalmente por su larga duración y en invierno imprescindible realizarla con ropa de abrigo suficiente, crampones y raquetas.

Actividad realizada a mediados del mes de agosto por Eduardo (el toro de Huelde) y un servidor. La idea inicial era realizar la ruta desde el Puerto de San Glorio para una vez ascendido al Cubil de Can, Tres Provincias y Peña Prieta descender por el Valle de Lechada, pero debido a las inclemencias meteorológicas que tuvimos durante toda la jornada (niebla hasta el Collado Robadoiro) no nos quedó más remedio que volver otra vez por el Puerto.

Pero vamos a describir más completamente la actividad. Como bien he indicado anteriormente parecía mentira que estuviésemos a mediados de agosto, ya que la temperatura que teníamos en el Puerto era de 10 grados centígrados, pero la sensación térmica era mucho más baja ya que encima soplaba bastante viento, por lo cual se cumplía a la perfección la máxima que dice que al monte hay que ir suficientemente equipados, y nunca está de más ir con el forro polar aunque luego haya que dejarlo en el coche, aunque en este caso no nos sobró para nada... sobre todo durante el ascenso y gran parte de la bajada.



En primer lugar, indicar que si no se lleva GPS o no vas con alguien que conozca la zona o ya haya realizado la actividad mejor no intentarlo en el caso de que haya niebla, ya que resultaría prácticamente imposible saber por donde se va, ya que hay que atravesar al principio una serie de prados que a su vez van a dar a caminos y estos a senderines muy estrechos que son los que dan acceso al primero de los picos, el Tetas (2.100 metros), cuya ascensión se hace pesada (hay que subir prácticamente sin previo aviso 500 metros de desnivel) principalmente porque no se puede disfrutar de las vistas, pero por suerte y casi alcanzando su cumbre pudimos divisar entre un mar de nubes al Coriscao, lo cual nos empezó a subir la moral porque comenzamos a ver la luz al final del túnel y pensar que a partir de aquí la climatología iba a cambiar...



Desde este punto deberíamos tener unas vistas del Valle de Naranco espectaculares, pero por desgracia no lo pudimos ver en ningún momento, una vez alcanzada la cima del Pico Tetas, una montaña muy bonita completamente formada por conglomerados (roca sedimentaria formada por cantos redondeados) continuamos por un sendero perfectamente marcado y nos vamos acercando al Pico Yeguas (2.150 m), el cual rodearemos y desde el cual por fin podremos tener una vista del Pico Tetas anteriormente ascendido... Y una gran sorpresa, por la parte de atrás asoma imponente todo el macizo oriental de Picos de Europa...



Pero lo mejor estaba por llegar... y así, acabando de rodear el Pico Yeguas conseguimos alcanzar el collado Robadoiro desde el cual podríamos apreciar perfectamente 2 de los 3 picos que íbamos a intentar ascender, el Cubil de Can y Peña Prieta...



Edu en pleno ascenso al Cubil... Se trata de una subida dura, que impone por su verticalidad y con más de 300 metros de desnivel entre el collado y su cumbre, y con un paso un tanto aéreo de 3 ó 4 metros antes de alcanzar su cumbre (pero nada del otro mundo), pero que se alcanza la cima con mucha más rapidez de lo que se puede pensar.



Una vez alcanzada la cima (2.436 m) el asunto de las cuestas se tranquiliza bastante y solo queda seguir caminando por un sendero bastante bien definido durante un par de kilómetros y disfrutar de las vistas que estamos obteniendo... a nuestra derecha observamos entre otro el Pico Cuartas...



Un poco más adelante pero esta vez incluiremos a dos míticas de la zona... el majestuoso Espigüete y las Agujas de Cardaño...



Las Agujas y el Espigüete con un poco más de zoom... No me canso de mirar esta foto...



Y a la izquierda se nos presentaba Peña Prieta y el Pico del Infierno (techo de Palencia)... la verdad es que el paisaje nos parecía insuperable... Estábamos disfrutando a tope...



Y por fin, tras una pequeña trepada de unos 80 metros conseguimos alcanzar la cumbre del Pico Tres Provincias (2.499 m), así que habrá que poner un retratito certificando que realmente se ha estado por ahí...



Una vez hechas las fotos de rigor bajamos unos 50 metros hasta una collada que separa el Tres Provincias de Peña Prieta y desde ahí nos enfrentaremos a los últimos 90 metros de ascensión por un sendero perfectamente marcado, alcanzando en poco más de 15 minutos la cumbre de Peña Prieta (2.542 m), un mirador impresionante de otra de las cumbres míticas de la montaña Palentina, el Curavacas...



Buzón de cumbres de Peña Prieta...



Y gran parte del cordal recorrido, con el Cubil del Can destacando el primero por la derecha... Y abajo un pequeño lago que hacía más bonita la foto todavía si cabe.



Y para finalizar las fotos desde la cumbre tenemos a nuestra izquierda el Pico Infierno, en el medio tapada un poco las cumbres por las nubes el Espigüete y a nuestra derecha el pico Tres Provincias...



Ya de vuelta hacia San Glorio hay una serie de fotos que no pueden faltar, como por ejemplo esta, la de la laguna de origen glaciar de Fuentes Carrionas, en la que destaca que, aunque estemos en pleno mes de agosto todavía se puede observar su gran nevero no hace demasiado tiempo de nieves perpetuas...



Como bien dije al principio del reportaje, la intención inicial era realizar el descenso por el Valle de Lechada, pero por culpa de la niebla que se preveía que también íbamos a tener a la vuelta la cabeza nos hizo reflexionar y tomamos la decisión de volver por donde vinimos, pero eso si... las vistas obtenidas a la vuelta no desmerecen tampoco a las conseguidas a la ida... aquí por ejemplo tenemos al Toro iniciando el descenso del imponente Cubil del Can.



Y en pleno descenso, una instantánea única, incluso me atrevería a decir que idílica... todo el macizo oriental en medio de un mar de nubes, nos quedamos unos minutos observando esta maravilla... en ella podemos observar entre otros al Friero, Torre Salinas, Llambrión, Naranco de Bulnes y Peña Vieja... Si alguien me ayuda a identificar algunas de las cumbres que se observan y que no soy capaz de descifrar le estaría agradecido...



No puedo terminar el reportaje sin publicar un par más de instantáneas... la primera es una visión general del Cubil del Can y Peña Prieta una vez sobrepasado el Collado Robadoiro justo antes de que éste fuese atravesado por la niebla...



Y la segunda es lo que dimos a llamar la "cascada" de nubes pasando a través de la collada del Coriscao... es una lástima que en las fotos no se pueda filmar la sensación de movimiento que había, pero parecía que era un río surcando el lecho del mismo, como en época de deshielo, cuando los mismos están en su máximo esplendor... en fin... una gozada... y si al fondo tienes los Picos de Europa pues entonces el marco es incomparable.



A partir de aquí nos introdujimos otra vez en la niebla, y de ahí hasta San Glorio... cansados, pero contentos de haber vuelto otra vez a realizar esta ruta... uno nunca se cansa... aunque reconociendo que la idea inicial era diferente las nuevas instantáneas obtenidas consiguieron que en ningún momento nos arrepintiéramos de haber vuelto... y habrá una tercera vez en un futuro... esta vez desde Cardaño... Aunque previamente nos quedarán si dios quiere muchas montañas que intentar ascender...

sábado 22 de agosto de 2009

PR-LE 26 Lago Ausente, Pico Requejines y Pico Ausente.

Distancia: 8 Km.
Desnivel: 700 m.
Duración: 4 horas.
Dificultad: Baja.
Época del año para realizarla: Todo el año hasta el lago Ausente. Atención en invierno si se pretende ascender el pico Ausente y Requejines.

Actividad realizada el pasado mes de julio. Típico día de domingo veraniego en el que todavía no apretaba todavía demasiado el calor y en el que apetecía realizar una ruta sencilla y que para mi está cargada de emotividad, ya que fue mi primera ruta hecha allá por los inicios de los años 90, junto a Edu y Oscar (Petuso), en pleno invierno, con nieve a partir del lago hasta las rodillas y con zapatillas deportivas, chandal marca Adaidas y el jersey de los domingos... que tiempos aquellos... aunque por aquél entonces la realizamos desde la Estación Invernal de San Isidro donde cogimos la pista que lleva hasta el lago.

En esta oportunidad siguiendo el Sendero de Pequeño Recorrido PR-LE 26 desde el área recreativa El Praíco, nada más pasar La Venta de San Isidro, fui a través de la Loma Fonfría hasta el Lago Ausente y desde allí sin posibilidad de pérdida ascendí por la loma primero a la Peña Requejines y después al Pico Ausente volviendo por el mismo sitio... aunque el descenso del Ausente lo realicé por la loma del Requejines. Sin más dilación paso a relatar la ruta...

Nada más llegar se ve gran parte de la ruta a realizar... la verdad es que ya desde el Area Recreativa tenía muy buena pinta...



La ruta está perfectamente señalizada con estacas, por lo que resulta prácticamente imposible despistarse, en primer lugar tenemos que atravesar un prado por el que corre el arroyo de Fonfría, en dirección a unas grandes rocas por cuyo desbroce vamos ganando altura rápidamente. A los pocos minutos la pendiente se atenúa y cruzaremos hasta el este siguiendo la senda hasta llegar a la loma de Fonfría.



La Loma de Fonfría destaca principalmente por el gran número de turberas que hay en la misma, las cuales tendremos que rodear para continuar subiendo a través de brezos y escobas, hasta salir a la pista que procede de la Estación de San Isidro.



A partir de aquí enfilaremos la fuerte rampa final a través de un camino claramente marcado y a través del cual, en escasos minutos, alcanzaremos por fin al lago Ausente....



Tras un breve descanso, comenzaremos la ascensión a la Peña Requejines, por su ladera derecha, obteniendo unas imágenes impresionantes del lago...



Y continuando la ascensión echando una mirada hacia el oeste vemos un paisaje admirable, con una serie de picos que no conozco su nombre y que estaría agradecido si alguien me pudiese indicar el nombre de algunos de ellos... de todas maneras las vistas son inmejorables...



Poco más de hora y media desde la salida alcanzo la cumbre de Peña Requejines (2.016 m)... y aquí estoy yo con desde la cima con la Estación Invernal al fondo...



Como el Pico Ausente está prácticamente al lado de la Peña Requejines no podía bajar sin antes alcanzar su cumbre...



En la collada que hay en el medio de las 2 montañas se puede observar el lago de Isoba con la Peña San Justo a su izquierda...



Y una vez en la cumbre del Ausente (2.046 m) destaca principalmente al cumbre del Susarón... Desde mi modesta opinión el Cervino leonés, (salvando las distancias, claro está...).



Y hacia el norte vemos la Peña Requejines. Por el medio de la misma se intuye el camino que tomé de vuelta para volver al lago Ausente... La verdad es que me alegré de volver por ahí por las nuevas perspectivas que pude captar del lago...



Desde luego ver el lago Ausente después de tanto tiempo, con sus tonos turquesa, sus aguas cristalinas y haber subido estas 2 montañas ha merecido muy mucho la pena y una experiencia que cualquier montañero no puede dejar pasar.



Unos excursionistas que me encontré en el lago camino de vuelta me contaron una leyenda sobre el mismo. Según los lugareños decían que estaba conectado el mismo con el mar cantábrico. No se si será cierto o no... pero en pocos sitios me he encontrado unas aguas con tanto colorido como estas... más que similares a las del cantábrico se asemejan a las de cualquier playa paradisiaca...





Y una vez descansado un poco admirando la belleza del lugar así como de las montañas ascendidas, recordando con nostalgia aquella primera vez que vine por el mismo, y que fue el embrión de la pasión que siento hoy en día por la naturaleza y la montaña, volví otra vez al coche por la loma de Fonfría, quedándome el regusto de haber realizado una ruta bastante sencilla, agradecida, ascendiendo 2 montañas de más de 2.000 metros, y con un lago que me sorprendió por su belleza. Espero volver este invierno, cuando esté cubierto de un impresionante manto blanco, y así tener otra vez otra excusa para volver por estas tierras tan olvidadas fuera del periodo invernal.

jueves 6 de agosto de 2009

Ascensión al Gildar (2.078 m) desde el Puerto de Panderruedas.

Distancia: 14 km.
Desnivel: 700 m (total).
Duración: 5 horas 30 minutos (con descansos).
Dificultad: Media.
Época del año para realizarla: Primavera-verano-otoño. Mucho cuidado en invierno.

La montaña como la vida siempre nos da una segunda oportunidad... y cuando por el motivo que sea uno no puede alcanzar un objetivo siempre existirá la posibilidad de alcanzarlo en otra ocasión, y esto es lo que nos ha pasado a Edu (el Toro de Huelde) y a un servidor.

Si repasáis el mes de febrero de este blog observareis que por esas fechas intentamos alcanzar la cumbre del Gildar, pero que por culpa de nuestra mala cabeza y la gran cantidad de nieve que había a escasos 150 metros de la cumbre tuvimos que dar la vuelta, por lo cual teníamos clavada la espina desde aquellas fechas y nos conjuramos para que cuando las condiciones climatológicas mejorasen poder realizar la misma ruta y poder alcanzar la cumbre deseada... ya se que no es una de las cumbres míticas de picos, ni tan siquiera es una de las rutas más transitadas según observo en los diferentes foros y blogs dedicados a la montaña, pero ya por aquel entonces a pesar del fracaso, me pareció una de las rutas con mejores vistas de los picos de las que había realizado y estaba seguro que las vistas que íbamos a obtener de los macizos, así como de la Cordillera Cantábrica, de los Mampodres, etc no nos iba a decepcionar en absoluto como al final pudimos comprobar.

Pero pasemos a la acción.... La ruta la comenzamos desde el Puerto de Panderruedas sobre la 1 de la tarde... las condiciones climatológicas eran perfectas para realizar montañismo (unos 20 grados), por lo que comenzamos la ruta super animados y a buen ritmo a través de una loma aprovechando un camino de carros y por el medio de un espeso bosque de haya (en mi anterior post de febrero puse que era un robledal, pero ahora observando la hoja más detalladamente me he dado cuenta de mi error)


Una vez atravesamos todo el hayedo alcanzamos la Collada la Vieja (1523 m), desde la cual obtenemos imágenes idílicas de todos los macizos de Picos...



Peña Ten... Pileñes...



Y como no... nuestro objetivo final. El Gildar y Peña Cebolleda al lado.



Continuamos por el cordal, dejando a nuestra izquierda el Valle de Freñana y a nuestra derecha el Valle de iglesia. Una vez culminado el mismo llegaremos a la Collada Freñana desde donde obtendremos unas impresionantes vistas de todo el valle. Desde este punto ya no hay pérdida posible hasta llegar al Gildar.



Una vez que alcanzamos la pequeña cubeta de depósito de origen glaciar donde se encuentra el nacimiento del río Cares bordeamos la misma y nos dirigimos a la izquierda hacia el Gildar, alcanzando en primer lugar la cumbre sur (2.064 m) y rápidamente siguiendo hacia el norte alcanzaríamos finalmente la cumbre del mismo (2.074 m), dejando así saldada la cuenta que teníamos pendiente...



La sensación que se tiene al hacer cumbre es algo que solamente la gente que lo ha vivido podrá entender... y más todavía cuando anteriormente has tenido que renunciar a dicho proyecto, es como la sensación del deber cumplido. Además todas estas emociones se engrandecen al observar las vistas que obtenemos desde dicha cumbre y que paso a relatar...

En primer lugar los Moledizos, Torre Santa y Torre Bermeja...



Valle de Freñana, cordal subido y al fondo entre otras Peña Ten Y Pileñes...



Pico Cebolleda con un poco de zoom...



El Espigüete, Pico Murcia...



Y finalmente tenemos delante a Torre Salinas, al Friero, Llambrión, Torre de la Palanca, Torre Cerredo, Pico Cabrones entre otros... Impresionantes, como dice mi amiguete Serbal "Pata Negra"...



Vamos a exaltar un poco el ego personal y vamos a poner una foto en la que sale un servidor desde el vértice de la cumbre en la cual salgo admirando el paisaje... (por favor... nada de preguntas de porqué llevo ese "trapo" en la cabeza... je, je, je...).


El descenso lo hicimos por el valle de Frenaña en dirección al chozo del mismo nombre, y una vez allí cogimos la pista que sale desde la base del mismo hacia el puerto de Panderruedas, pero no puedo despedir el reportaje sin antes poner otro par de fotos más que para mi no podrían faltar en el mismo por su importancia y belleza... la primera de ellas es el nacimiento de un río tan mítico como el Cares... viendo el lugar de su nacimiento parece mentira que escasos kilómetros más abajo fuese capaz de crear esas maravillas que con el paso de miles de años la naturaleza creó, y la segunda es una foto del hayedo que nos acercó hasta el puerto... la tranquilidad que se respiraba por el mismo no se paga con dinero... sin lugar a dudas uno de los hayedos más bonitos que he llegado a conocer...

1º- Nacimiento del Cares.



2º Hayedo...
Para finalizar solo decir que es una ruta recomendable para todas las personas que con un mínimo de estado físico quiera disfrutar de unas vistas incomparables. Hay montañas mucho más duras y con mayores desniveles, pero pocas como estas te proporcionarán tal cantidad de perspectivas diferentes tanto de los Picos de Europa como de la Cordillera Cantábrica y alrededores.

viernes 31 de julio de 2009

PR-LE 19 Maraña-Puerto de Las Señales.

Distancia: 13,6 km.
Desnivel: 375 m.
Duración: 4 horas y media (con descansos).
Dificultad: Baja.
Época del año para realizarla: Todo el año. Ojo en invierno si hay nieve en la parte final.

Ruta realizada a mediados del mes de junio. Tarde típica de verano que presagiaba tormenta (como al final ocurrió) pero que por suerte me pilló ya en las cercanías de Maraña por lo que por suerte la única consecuencia fue un gran remojón y un recordatorio más de que hay que hacer caso a las predicciones meteorológicas, que aunque en muchos casos sean erróneas cuando se va al monte siempre hay que pecar por cauteloso que por valiente, pero las ganas de monte eran muchas y por eso elegí realizar una ruta sencilla, sin grandes desniveles, pero con grandes vistas, y me decidí seguir este Sendero de Pequeño Recorrido.

La ruta destaca por sus imponentes vistas del macizo de Mampodre, con el Pico Mediodía, La Uve, La Cruz y la Polinosa magestuosas... Espero algún día poder alcanzar sus cumbres... El inicio de la misma se encuentra a la salida de Maraña, junto a la imponente pared de Peña Hoguera, a través de una pista de tierra...


El primero de los puntos intermedios de la ruta es alcanzar el Collado de Cagüezo (1.379 m), desde donde se obtienen las mejores vistas de los Mampodres, el camino es muy sencillo y agradecido, sobre todo gracias a la primavera tan magnífica que hemos tenido y que nos permitió tener verdes pastos en nuestras montañas, lástima del verano tan seco que estamos teniendo.



El trayecto por la pista transcurre tranquila y se llega al Collado con suma facilidad y grandes vistas, sobre todo de los Mampodres... Uno se queda observando los mismos durante varios minutos y puede llegar a perder la noción del tiempo... Sería impresionante estar aquí observándolos cubiertos de nieve... Todo se andará...



Pero la ruta continúa y nos acercamos hasta nuestro segundo objetivo, el caserío de Riosol, donde se encuentra una pequeña pero coqueta ermita, y donde se puede repostar agua fresca y rica de paso. Aquí es donde se bifurca el camino, a la izquierda iremos a nuestro destino, el Puerto de Las Señales y a la izquierda iríamos al Puerto de Tarna... naturalmente tiré hacia la izquierda.


El camino seguía siendo sencillo, por lo cual uno disfrutaba más de las vistas... Qué verde estaba todo...

El tramo más "duro" es el último kilómetro antes de llegar al Puerto de Las Señales, pero nada importante si se tiene un poco de forma física... Esta ruta es ideal para comenzar a meter a los niños el gusto de la montaña por las venas... nada más llegar al Puerto éste nos recibe con unas imponentes vistas de Peña Ten.


Y por la otra vertiente la Peña San Justo... Montaña que subimos en su día el Toro de Huelde y un servidor hace ya unos años y con un tramo final de ascensión bastante duro pero muy bonito, lástima de no tener por aquellas fechas cámara de fotos...

Y una vez realizadas las fotos de rigor, y comer el merecido bocata disfrutando del maravilloso paisaje que se puede disfrutar desde aquí y del inicio del Pinar de Lillo (está completamente prohibido su paso por el mismo al menos desde este punto) comencé el camino de vuelta por el mismo sitio (se podría ir desde Las Señales hasta Tarna y después bajar hasta Rioscuro por la senda indicada anteriormente, pero las condiciones climatológicas se estaban complicando por momentos y la prudencia decía volver al punto de partida lo antes posible), pero esto no impedía seguir disfrutando de todo un mundo que se abría delante de mis ojos.




En definitiva una ruta sencilla, con muy buenas vistas, con una flora y una fauna en su máximo esplendor y siendo uno de los mejores miradores de los Mampodres que hay. Una ruta que todo amante del senderismo debería realizar.

domingo 12 de julio de 2009

Ruta de los puertos de verano.

Distancia: 12,2 km.
Desnivel: 450 m.
Duración: 5 horas (con descansos).
Dificultad: Subida baja... Descenso por el hayedo alta.
Época del año para realizarla: Primavera-verano-otoño. Ojo en invierno y primavera en la zona del hayedo por la nieve/deshielo.

Ruta realizada a principios del mes de junio. Tenía muchas ganas de disfrutar de la maravillosa primavera que estábamos teniendo, así como volver a disfrutar tanto de mi tierra como de sus maravillosos paisajes y campos, y debido a que mi amigo Alberto (leches..., como le da últimamente al monte) y que trabaja en la Asociación Cuatro Valles me habló de esta ruta y aprovechando que el Bernesga pasa por La Pola me decidí a realizar la ruta que voy a pasar a describir a continuación.

La ruta parte del pueblo de Cabornera, situado a 3 km de La Pola de Gordón dirección al puerto de Aralla, como a mitad del pueblo, a mano izquierda según se va hacia el puerto, al lado del río Casares, comienza la ruta... Al principio con una fuerte inclinación, pero que se sube entre arboleda y se aguanta tranquilamente, ya pronto vamos acercándonos hasta la hoz del Calero, que destaca porque vamos a pasar por los restos conservados de un antiguo camino de origen romano.


Desde el punto de vista geológico el paisaje es también impresionante... los imponentes pliegues calizos que se nos presentan enmedio de la hoz nos hace recordar la inmensidad de las fuerzas orogénicas. Parece mentira que por estos lares hace millones de años esto fuese un lecho marino y ahora estemos caminando perpendiculares a ellos...


Una ez superada la rampa incial, y realmente lo más duro de la ruta en cuanto a la parte de ascenso se refiere llegamos al Puerto de Fonfrea, desde donde se puede observar el resto de subida que nos queda hasta llegar al Puerto de Santa Cruz. Bonito mirador desde donde podemos observar perfectamente el pico Llamargones, principal montaña de la zona y que próximamente será uno de mis futuros objetivos junto con el Pico Bustillo.


La ascensión discurre completamente hasta el Puerto de Santa Cruz por un camino vecinal que permite disfrutar de las vistas tranquilamente sin preocuparse de otra cosa que no sea mirar el magnífico paisaje que observamos por todo el trayecto. Echando una mirada atrás desde el Puerto Espineo podemos observar otras dos cimas clásicas de la zona, el Cueto San Mateo a la derecha y a la izquierda el Correcillas, dos magníficas montañas cuya ruta ya he descrito en este blog y que animo a todos a la ascensión de ambas.


Desde mi punto de vista me ha parecido que es una ruta perfecta para poder realizar en mountain bike... al menos hasta llegar a la majada del Puerto de Santa Cruz (1.477 m), el desnivel no es muy fuerte y el camino lo suficientemente ancho como para disfrutar de ese deporte...


Pero la cosa se complica cuando llegamos a la majada del Puerto de Santa Cruz... el camino se estrecha drásticamente y pasamos a circular por un sendero muy estrecho, con escobas que llegan a resultar tremendamente molestas, pero desde mi punto de vista comienza la parte más bonita de la ruta...


Una pequeña recomendación para los que hagan la ruta es que una vez pasada la majada, y el "bosque" de escobas, van a llegar a un pequeño "cruce" de caminos, en el cual no van a saber si seguir recto, tirar a la derecha o a la izquierda... aquí en su día debía de haber un indicador que nos diría cual es el sentido correcto de la ruta, pero que por desgracia se encontraba en el suelo roto... por lo cual hay que guiarse un poco por la intuición... al principio el camino más correcto parecería el de la derecha... parece más pisado y más claro... pero no... hay que ir por la izquierda, pasar un pequeño riachuelo, y luego seguir todo recto hasta llegar pocos metros más para adelante a la Foz Escura... donde comienza en mi opinión la parte más bella y sin duda peligrosa de la ruta.



En el inicio del descenso de la Foz nos encontramos con restos de cabañas de los pastores que seguramente hace décadas habitarían la zona junto con sus rebaños aprovechando la gran cantidad de pastos que existen por la zona, por desgracia el pastoreo por la zona ha caido en picado y una de las consecuencias de esta bajada de la actividad es el completo abandono en el que se encuentran dichas construcciones...



A partir de aquí comienza un brusco descenso, que en ocasiones puede ser peligroso debido al estado en el que se encuentra el canchal con rocas sueltas y bastante erosionadas, que pueden hacer complicado el descenso del mismo...



Pero todo este esfuerzo merece la pena cuando llegamos al hayedo... observarlo en silencio, durante unos minutos, nos hace pensar en lo bonita que es la naturaleza y lo importante que es conservar estos espacios privilegiados que tenemos en nuestra provincia...





La diversidad de paisajes de la comarca de gordón nunca defrauda... tienes altas cumbres, valles hermosos y gente estupenda...



Una vez concluimos el descenso llegamos al puente que cruza el río Casares y tendremos que andar un par de kilómetros hasta llegar al pueblo de Paradilla de Gordón, desde cuya iglesia podremos observar la ruta realizada así como lo verde que ha dejado el monte este invierno tan crudo que hemos pasado...



Una vez disfrutado de las vistas nos dirigiremos hacia las afueras del pueblo y a través de otro camino vecinal continuaremos por la Ladera La Solana durante otros 3 km hasta llegar brúscamente a un desvío por el cual descenderemos hasta volver a nuestro punto de partida, Cabornera, poniendo punto y final a una gran ruta, con variedad de paisajes y que me ha vuelto a hacer disfrutar de mi tierra...