jueves, 6 de septiembre de 2012

Madeira. Una isla para visitar y disfrutar (parte 1ª).

Después de casi 2 meses sin subir ninguna entrada otra vez vuelvo a mi rinconcito de la red para intentar describir lo mejor que pueda la semana de vacaciones que pasé con mi novia en la isla de Madeira.

Madeira es un archipiélago situado en pleno Océano Atlántico que pertenece al país vecino de Portugal, y que consta de 2 islas habitadas (Madeira y Porto Santo) y una serie de islotes deshabitados que son las Islas Desertas y las Islas Salvajes.


Curiosamente se encuentra a menos de 400 km de las Canarias y a más del doble de distancia de Lisboa, por lo que podremos afirmar que la climatología allí existente es muy parecida a la de nuestras islas afortunadas, con inviernos suaves con temperaturas medias de 18 grados y con veranos no excesivamente calurosos alcanzando temperaturas medias cercanas a los 27 grados.

La capital de Madeira es Funchal, con más de 100.000 habitantes y la población de la isla alcanza unos 260.000 habitantes.

Los principales ingresos del archipiélago los obtiene del turismo, ya que tiene una mezcla casi perfecta entre naturaleza, destacando principalmente sus bosques de Laurisilva, declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, como ocio y descanso, destacando principalmente la Capital anteriormente citada, Funchal y las localidades de Porto Moniz, Santa Cruz y Cámara de Lobos.

Después de esta breve introducción voy a intentar relatar como fue nuestra estancia en la Isla de Madeira, ya que después de haberle dado vueltas a la cabeza y debido principalmente a que "solo" disponíamos de una semana para poder conocer el archipiélago, descartamos la opción de ir a Porto Santo ya que su principal atractivo son las extensas playas de arena y nosotros elegimos intentar conocer lo mejor posible la isla, ya que nuestra intención era intentar disfrutar a fondo de lo que la naturaleza nos podía ofrecer en la isla.

Desde un principio teníamos muy clara la intención de alquilar un coche, para así poder estar más a nuestro aire y poder llevar a realizar libremente todas las actividades que teníamos previsto, por lo cual nada más llegar lo primero que hicimos en la recepción del Hotel en el que estuvimos fue alquilar un vehículo, lo malo es que al parecer es lo que suele hacer todo el mundo y no pudimos realizar el alquiler hasta dos días después de nuestra llegada, por lo cual decidimos nuestro primer día en Funchal conocer un poco la localidad y el segundo contratar uno de los múltiples viajes organizados que te ofrecen en la misma, y a través de la cual pudimos conocer la parte norte de Madeira...

 Bueno, pues voy a pasar a detallar nuestro primer día... llenos de toda la fuerza que te dan las vacaciones, y después de un buen desayuno en el Hotel realizamos lo primero que todo buen turista debe de hacer, comprarse los primeros recuerdos de la tierra que uno desea conocer...

Hermi luciendo su nuevo sombrero madeirense que nos acompañará durante toda la semana.
Y después nos acercamos hasta el centro de Funchal, previamente pasando por el Parque de Santa Catarina a través del cual disfrutamos de un bonito paseo, mágicas fuentes y por primera vez, de la exótica vegetación madeirense...

Una de las fuentes en el Parque de Santa Catarina.

Muestra de los árboles del Parque.

Una vez allí nos fuimos a la Oficina de Turismo donde conseguimos más información sobre la isla y nos dirigimos a la Seo de Funchal, construida en los años 90 del siglo XIV por el arquitecto Pero Anes con muestras inconfundibles del estilo manuelino típico portugués y que es una gozada para los sentidos...

Seo de Funchal (siglo XIV-XV).
Y después nos dirigimos a la fortaleza de la ciudad, donde se encuentra la única playa pública, ya que debido al origen volcánico de la isla (no hay playas de arena) y a que los mejores sitios están "ocupados" por los grandes Hoteles (cosas del turismo) no hay otra zona para que la gente pueda dar rienda suelta a sus ganas de sol y mar...

Fortaleza y playa de Funchal
Una vez disfrutamos del conjunto nos dispusimos a visitar el gran objetivo del día, la localidad de Monte, y como no accedimos a la misma a través del teleférico existente entre Funchal y dicha localidad...


Teleférico hacia Monte
Las vistas de Funchal preciosas... en poco más de 11 minutos se hace este recorrido y se disfrutó cada uno de los segundos pasado en el mismo...

Vistas de Funchal desde el teleférico.
Una vez ya en Monte lo primero que vimos fue una de las atracciones principales de la zona, que son los "Carreiros do Monte", una especie de cestos dirigidos por 2 "Carreiros" a efectos de conductores donde en poco más de 2 kilómetros y a través de un descenso vertiginoso te llevan a través de un viaje difícil de olvidar, aunque particularmente lo que a mi me parece difícil de olvidar son sus precios... jejeje...


Visita obligada en Monte es su iglesia, donde se encuentra la patrona de Madeira (Nossa Senhora do Monte), de gran veneración por parte de los marineros madeirenses y que pudimos certificar durante nuestra presencia...

Iglesia de Nossa Senhora do Monte.

Imagen de la Virgen Patrona de Madeira.

Vistas de costa de Funchal desde el exterior de la Iglesia.
Pero nuestro principal interés en conocer Monte fue para poder ver el impresionante jardín tropical del Palacio de Monte.... data del siglo XVIII y en sus orígenes se trataba de un Hotel de lujo, pero actualmente se ha transformado en un enorme jardín que se caracteriza por la gran variedad de flores exóticas y plantas provenientes de diferentes continentes así como diferentes especies de fauna salvaje como patos, cisnes blancos y negros, pavos, gallinas y carpas Koi...
No voy a dar más el palo con mis comentarios sobre el jardín y símplemente expondré una serie de instantáneas del mismo, como se suele decir unas imágenes valen más que mil palabras...

Imágenes del jardín tropical...

Se puede observar la marcada influencia japonesa en el mismo...
Diferente colorido el de las carpas Koy...
Hermi estaba disfrutando bastante del jardín...
Estanque central del jardín tropical con el antiguo Hotel ahora museo a la derecha.
Si es que las carpas Koy casi se podían coger con las manos...
En definitiva, la visita al jardín tuvo una duración de 2 horas, y porque accedimos al mismo tarde y cerraban a las 6 (cosa que me resultó extraño, sobre todo en verano), que si no hubiésemos tenido tiempo de poder ver muchas más cosas...
Pero ya cansados decidimos poner punto final a nuestro primer día en Madeira y volver a Funchal al Hotel a descansar, ya que no habíamos parado en todo el día, para volver a la ciudad teníamos 2 opciones, volver en taxi (que al parecer resultaban bastante baratos) o en autobús, y nos decidimos por esta última opción... experiencia inolvidable... menudas carreteras tan estrechas, llenas de curvas y con la gente aparcando por donde podían... fue una buena manera de mentalizarme para lo que me esperaba el resto de la semana ya con el coche de alquiler en mi poder... jejeje...

Y mientras esperamos la llegada del autobús disfrutamos un poco de la fiesta que tenían montada en Monte, ya que casualmente en aquellos días se celebraba la fiesta de la Patrona, y tenían montado un "sarao" de mucho cuidado... por lo cual se nos hizo hasta corta la casi hora que tuvimos que esperar hasta la llegada del autobús.
Monteños celebrando la festividad de la Patrona de Nossa Senhora do Monte.
Fue una buena manera de poner fin a nuestra primera jornada en Madeira... conocer Funchal y Monte... una buena manera de comenzar las vacaciones, pero fue solo el inicio, el resto lo contaré en sucesivas entradas. Un saludo a todos...

7 comentarios:

Sara dijo...

Eyyyyyyyyyyyyy paisano en la bella Madeira, me han contado maravillas de esta isla, maravillas y veo por tu reportaje que con todo buen criterio, que fotazas más chulas, vamos a tener que ir pensando en perder el miedo al avión o mirar en barco y marchar a ese paraiso.Y por fin conozco a Hermi, a ver si se anima y un día hace algo sencillo con nosotros y después comilona, para que no le resulte demasiado duro jejejeje, tú crees que la convenceremos?
Una gozada de entrada, la he disfrutado mucho, ya era horaaaaaaaaaaaaaa, y ahora no nos abandones tanto tiempo eh!!! que pienso pasar lista jajajaja, yo mañana marcho a las francias, el domingo estaré en futuroscope, es viaje d etrabajo pero bueno...entre acto oficial y tal y cual a disfrutar un poco.
Abrazotedecisivo lleno de afecto maderiense jejejeje.

CARLOS dijo...

Me alegra mucho leer un post tuyo nuevamente y encima de esa isla que entra en mis sueños, tengo unas ganas enormes de ir (ufffffff la crisis), así que de momento disfruto tu reportaje, precioso y con buenas fotos. Un enorme saludo.

José Miguel Martínez dijo...

Buen reportaje y fotos, es una pasada de isla, por poco no hemos coincido jeje

Cienfuegos dijo...

Hace unos años miramos para irnos unas vacaciones a Madeira, un sitio que se me apetece mucho conocer, pero de aquella las conexiones eran un rollo. Había que ir via Lisboa y se quedó para otra ocasión. No sabes la envidia que me das. Tendré que recuperar la idea para un verano de estos.
Un saludo

Miguel Bueno Jimenez dijo...

Enhorabuena, veo que habeis disfrutado de unas merecidas vacaciones. Madeira siempre está pendiente, desde que casi niño vi la película de "Sisí"la emperatriz de Austria que pasaba sus vacaciones allí.
Bueno, otros tienen pendientes Pacanda.
Expresiones
Piedra

Mundsocks dijo...

Preciosas las imágenes, Madeira debe ser un paraíso. Somos MUND, de Burgos. Con tu permiso seguimos tu blog. En el nuestro entrevistamos a Robert Rodrigo, montañero y amigo de MUND. Rober nos habla de su preparación, sus viajes y nos cuenta cómo se ve el mundo a 8.000 metros de altura. Te dejamos el enlace aquí por si te apetece leerla. Saludos!

sherpa dijo...

Gordonés...que pasada de Isla, ya me habían llegado rumores de que merecía la pena y sin duda no eran infundados. Merecido descanso en un sitio singular.

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